El viejo reloj del templo San
Sebastián de Chepén fue inagurado a mediados del año
1910, después que se iniciara una colecta pública para
adquirirlo. Se formo un comité que presidió Pedro Saavedra
e integraron los señores Víctor Magliola, Antonio Figuerola,
Sandalio Otoya, entre otros. Este comité logro reunir los 3
mil 286 soles con 83 centavos de ese entonces, valor del artefacto.
La compra se hizo a la Thomas Chock y Cia, de Nueva York a través
de la Compañía Importadora Salas y Perales ( Pacasmayo).
El reloj con campana, llegó en 13 bultos que fueron desembarcados
en el Puerto de Pacasmayo, las autoridades municipales chepenanas
de entonces aprobaron una partida para contribuir a ese objetivo.
Cuando el reloj se inauguró hubo una verdadera fiesta en la
ciudad. El reloj público se convirtió en el regulador
de la vida de casi todos los chepenanos
Su primer desperfecto se registró
hace 20 años, cuando los pobladores escucharon como 500 veces
seguidas el sonido de la campana para luego detenerse. Luego fue reparado
y constantemente ha sufrido desperfectos. El Club de Leones y la Municipalidad
han sido las instituciones que se han preocupado por su funcionamiento.
Se recuerda el trabajo del maestro mecánico Luis de Lucio,
quien confecciono algunas piezas para su mantenimiento.
Los chepenanos entrados en
años recuerdan a dos empleados municipales que estaban siempre
pendientes del cuidado del reloj allá por la década
del 50 y 60: Carlos Piña Cabanillas y Juan Leu san, ambos ya
fallecidos.
Fuente y redacción: Ismael Ulfe
Vertiz