Cooperativa Agraria de Producción
TALAMBO


En el gobierno militar del general Juan Velasco Alvarado se da la llamada Reforma Agraria, que es el revolucionario proceso de expropiación de las tierras de los hacendados para entregárselos a los trabajadores del campo. El 03 de octubre de 1969 se constituye la Cooperativa Agraria de Producción TALAMBO Ltda. 31, con su lema " La Unión hace la Fuerza" y se convierte en la cooperativa líder de la región norte.


Asamblea de creación de la Coopertiva Talambo 1969

Fue reconocida oficialmente el 25 de setiembre de 1970 por resolución de ONDECOP N 552 y se inscribe en el dominio público el 23 de setiembre de 1970, en el folio 13 del tomo 1, asiento 01, con 514 socios y con 4,134 has. Su primer presidente del Consejo de Administración fue Germán Fernández Morales.

La cooperativa tenía como órgano supremo la Asamblea de socios, luego estaban los consejos de Administración y Vigilancia que eran elegidos en elecciones democráticas. La empresa era administrada por una Gerencia General, un departamento de administración, secretaría general, departamento de contabilidad, departamento de comercialización. Luego existía las administraciones del ingenio o molino de arroz, taller de mecánica, carpintería, almacén general, área de campo y producción, ganado vacuno, administración de riego, departamento de educación y cultura, servicios sociales, Etc.

Los socios y sus familiares llegaron a tener numerosos servicios como: transporte escolar, supermercado, financiación de fiestas religiosas o culturales, sostenimiento de las escueles primarias e inicial, venta a bajo costo de la producción agrícola y de carne vacuno, electricidad, servicios de agua potable, servicios de limpieza, atención médica, prestamos de dinero, útiles escolares, etc. Desde el inicio del cooperativismo y hasta el año1982 Talambo fue una cooperativa prospera y tenía un perspectiva enorme para crecer y consolidar su desarrollo. Sin embargo la burocracia, los robos y perdidas de dinero, mala administración, los celos y envidias entre el campo y los administrativos fue el inicio de la declive de la empresa.

Pronto se conoció que la cooperativa tenía deudas con bancos y otras empresas. En el año 1983 fue un año nefasto porque la producción se perdía por las torrenciales lluvias que produjo el llamado "Fenómeno del Niño". Luego llegaron años de sequía. Aquí se vio que el lema repetido de la "Unión hace la fuerza" fue una frase para los años de bonanza. Los socios trabajadores ( muchos) pronto empezaron a recordar y añorar a sus antiguos patrones. La situación del 83 para delante fue inestable. Hubo periodos en que los socios no podían cobrar sus salarios porque la administración no tenia liquidez económica.

El gobierno de Alan García Pérez ( Presidente del Perú 1985 - 1990) fue un desastre total. La corrupción y la hiper-inflación apuraron para que la corriente de la desarticulación de las cooperativas se diera en todo el país. Fue un movimiento demagógico y populista ya que el mensaje iba dirigido al trabajador para que en forma individual, o individualista, administre sus parcelas de tierra.

Esa corriente llegó al Valle Jequetepeque y en Talambo fue el miércoles 19 de Agosto de 1987 en asamblea general de socios en que se decide en votación directa el inicio del proceso de parcelación. 129 socios a favor y encontra 68. El proceso es largo y la división ahonda la crisis económica y empresarial de la empresa. En 1992 termina el cooperativismo y se da paso al reparto de tierras a todos los socios (nueve hectáreas por socio). Con ello también llega la miseria de los campos de cultivo de Talambo.

El Ingenio de Talambo, que fue considerado como uno de los más grandes molinos de pilar arroz del norte del Perú, su maquinaria fue vendida como chatarra y la infraestructura fue liquidada a particulares.

En la actualidad la agricultura en Talambo sigue en crisis y son muy pocos los agricultores que muestran una mediana prosperidad.


 

TALAMBO: Un recuerdo y una triste realidad
(1989)


Una de los restos del coopertivismo que aun queda en pie ( foto 2005)

Cuando el general Juan Velasco Alvarado, dictador del Perú, hizo realidad en 1969 la reforma agraria, que consistía en entregar las tierras a los campesinos (en ese entonces explotados por los hacendados), no dudó en pensar que se estaba logrando constituir el mejor sistema favorable a los " golondrinos" que pasaban a ser dueños de las tierras en forma asociativa y reunidos en las llamadas Cooperativas Agrarias de Producción.

En el Valle Jequetepeque, Talambo fue la primera empresa Cooperativa que se formo. Se constituyó en la líder de la región, experimentó muchos logros y desaciertos en sus primeros años; sin embargo se tenía una extraordinaria proyección hacia el futuro, se encontraba una infraestructura de primera, como un molino de pilar arroz de excelente, además de sus derivados de polvillo, ñelem, entre otros. Se preveía la construcción de una planta de alcohol y una procesadora de conservas.

Las fértiles tierras rendían a las expectativas de los cooperativistas; sin embargo, estos buenos años terminaron demasiado pronto por la pésima administración: existía un despilfarro total en los gastos de servicio; los dirigentes o administradores competían entre sí, con las ambiguas facturas que llevaban con cuantiosas cifras de egresos para la Cooperativa.

Mientras tanto, en el campo, los socios trabajadores laboraban con cierta indiferencia y despreocupación, se trabajaba de dos a tres horas diarias, todo el trabajo lo recargaban a los eventuales o contratados de Mórrope.

Perdidas, deudas y juicios fue lo que abruptamente logró obtener Talambo, ingresando a una inmensa crisis económica, todo lo cual hace que a partir de 1987, esta empresa asociativa llegue a la desintegración con el sistema de la parcelación.

Ya en la actualidad parcelados la mayoría ( solamente asociados quedan 50, que están impagos y sin trabajo), casi nada queda de la que fuera la primera y gran Cooperativa del Perú. La avaricia de unos y la necesidad de otros hace que todo se venda ( máquinas, tractores, camiones, fierro, ganado, etc.)

En Talambo es imposible hablar para un acuerdo común; como el ver la posibilidad del funcionamiento del molino de pilar arroz, que tan útil es para los agricultores. Se prefiere torpemente dejarlo en el abandono antes que ponerlo en actividad, muchos se frotan las manos con la idea venderlo, solamente este es el interés que tienen muchos, especialmente los parceleros.

De las nueve hectáreas que les corresponde a cada parcelero, varios optaron ya en vender tres. Existe la sensación de estar solos y desamparados. En este correr, ganan los que pueden, parece ser el dicho en Talambo,.

Marco Flores Sánchez.
Periódico NEXOS
Chepén- 1989